
Falta una semana. Todo puede pasar. Sin embargo, cada día que pasa está más cerca la victoria definitiva de Enric Mas en esta Vuelta a España.
Se puede hablar de justicia poética si revisamos, con la perspectiva que da el tiempo, la trayectoria del mallorquín. Más de ocho años esperando que llegara el día en el que aquellos que tantas veces le privaron de un mayor palmarés fueran ellos quienes acabaran viendo su rueda trasera. Tiene mucho mérito. No perder la esperanza, ni la confianza en que algún día las tornas podían cambiar, es un ejemplo para muchos. Para los jóvenes, pero también para quienes alguna vez pensaron que ya no quedaban oportunidades.
En esta última semana puede pasar cualquier cosa. Son las reglas del deporte al más alto nivel. Pero, después de lo presenciado en La Pandera, resulta difícil encontrar argumentos para discutir quién es el más fuerte de esta Vuelta. Enric Mas volvió a arañar segundos a sus rivales más directos y, etapa tras etapa, transmite la sensación de caminar con paso firme hacia Granada. Hacia la victoria. Hacia La Vuelta 2026.
Trabajo en equipo, líder reforzado
También merece un reconocimiento especial el extraordinario trabajo del Movistar Team. Raúl García Pierna, Pablo Castrillo y Jorge Arcas están ejerciendo con enorme solvencia su papel de gregarios de lujo. Están siendo parte fundamental de esta candidatura a la victoria. En un deporte tan individual como el ciclismo, las grandes conquistas también se construyen en equipo.
Y Enric Mas no lo olvida. No hay etapa que termine sin que el mallorquín reconozca públicamente el trabajo de sus compañeros. Ese gesto dice mucho de un líder. Y también de un grupo que parece haber entendido que esta puede ser su oportunidad.
Porque estamos ante una oportunidad histórica.
Mallorca, tierra de campeones
Mallorca, una tierra que ha dado campeones en innumerables disciplinas y que a lo largo de su historia ha alumbrado ciclistas de enorme categoría, especialmente en la pista, también vivió generaciones prodigiosas en el ciclismo de carretera a mediados del siglo pasado.
Ahora puede estar a las puertas de escribir una nueva página en su historia deportiva.
Enric Mas puede convertirse en el primer ciclista mallorquín capaz de conquistar una gran vuelta.
Falta una semana.
Siete días para resistir, para sufrir, para defender el maillot y para cruzar la meta definitiva en Granada.
Siete días para que aquello que durante tantos años pareció imposible deje de ser un sueño y se convierta en historia.
La historia de Enric Mas.
La historia de Mallorca.












