
Con el guion previsto, un Pogacar portentoso e imposible, La Vuelta se adentra en el Levante español y nos deja la sensación de que, tal y como sucedió en el pasado Tour de Francia, a falta de más de dos semanas de carrera, la única incertidumbre se concreta en quiénes serán los acompañantes del esloveno invencible en el podio final.
De momento, la figura de Matthew Brennan se presenta como un elemento diferencial frente a la monotonía a la que podría llegar a someternos ver a otro UAE ganando etapas que no son de montaña.
» La etapa de Valdelinares puede terminar de responder la pregunta»
El Visma | Lease a Bike ha venido a esta Vuelta a cazar etapas y, con este joven británico, lo está consiguiendo. Entre Pogacar y Brennan se reparten, a partes iguales, las victorias hasta el momento, gracias también a la granizada de la etapa de Font-Romeu, que terminó siendo suspendida por las inclemencias meteorológicas y que se quedó, finalmente, sin ganador.
La etapa de Teruel, con final en Aramón Valdelinares, puede dar la estocada definitiva o, por el contrario, remover el avispero de los contrincantes al dominio de Pogacar. La incredulidad ante la posibilidad de que algo diferente a lo acostumbrado pueda suceder es mayúscula. Nadie se puede imaginar un signo de flaqueza o debilidad del implacable líder de la carrera.
En menos de una semana, la general ya nos presenta un primer top 10 bastante sólido. Ver a Roglic como segundo clasificado, a Enric Mas en tercer lugar, al valiente Felix Gall con claros signos de ambición, a un ganador de La Vuelta como Kuss y al mejor Richard Carapaz de las últimas temporadas es un rayo de esperanza que nos hace albergar la certeza de que todavía hay mucha batalla por delante.
Hasta el rabo todo es toro
No olvidemos que en el ciclismo también se puede ganar por descarte. La historia de las grandes vueltas está repleta de ganadores que, por un infortunio ajeno o propio, se encontraron con la victoria final. Evidentemente, no es lo deseado. Sin embargo, la pugna por ocupar el mejor puesto clasificatorio, mientras haya carrera por delante, debe contar con este registro, tan indeseable como realista.
La figura del mallorquín Enric Mas, bien colocado en su carrera fetiche, nos dice muchas cosas. Parece que, por fin, el líder del Movistar Team deja atrás sus peores miedos y recupera la regularidad que le ha llevado a subirse al podio hasta en tres ocasiones. Está por ver si consolidará esta plaza de privilegio, pero ya es un indicativo positivo que no se dio en el Giro de Italia, donde, en la primera semana, ya había perdido toda opción de cara a la general.












